domingo, 19 de abril de 2015

EL TREN III



Es una alegría ver como, a medida que se acerca la fecha del centenario, van surgiendo recuerdos y  homenajes a nuestro añorado tren.  En Medina de Rioseco  celebran estos días, una exposición de documentos, fotografías y recuerdos, relativos a la construcción, la explotación y el cierre de este ferrocarril que iba de Medina de Rioseco a Palanquinos.  Concesión de la Sociedad Española de Ferrocarriles Secundarios, la cual  en 1926 se fusionó, o mejor sería decir que absorvió, a la Compañía de Ferrocarriles de Castilla para formar la Compañía de Ferrocarriles Secundarios de Castilla.
Los autores y comisarios de esta muestra son dos historiadores de la zona: Sarvelio Villar de Castroverde de Campos y  Javier Revilla de Valencia de D Juan. Han conseguido reunir ciento veintinueve fotografías además de textos, gráficos y recuerdos de este ferrocarril,  que se encuentran expuestos en  el patio de columnas del Ayuntamiento de Medina de Rioseco.  El día 27 de abril llegará todo el material de la muestra a Valencia de D Juan, para que pueda ser visitada por los amantes del tren y de la historia de nuestra región. 
Los pormenores de la exposición se encuentran mas detallados en este artículo publicado por lavozderioseco.com



A mi, personalmente, el que me ha gustado de forma muy especial es este artículo publicado en El Diario de León por la periodista Ana Gaitero, quien, con la habilidad que da el buen oficio, consigue transmitir el el júbilo y las grandes espectativas de progreso que supuso la llegada del tren a nuestros pueblos;  un adelanto, como se decía entonces, que pudo ser fundamental para nuestra tierra porque concentró las ilusiones y las esperanzas del sur de la provincia de León.  


Dejo aquí el enlace para que, quienes no tuvieron la oportunidad de leerlo en su día,  puedan hacerlo más  comodamente que ampliando la imagen. Es un excelente artículo del que no conviene perderse ni un detalle porque, en las líneas justas describe la ilusión y la porfía de toda una comarca por abrir la puerta al progreso, al mismo tiempo que sin palabras se puede leer sobre esa especie de mala fortuna que desde hace más de un siglo frustra las esperanzas de la tierra campesina. Resume de forma magistral la historia del nacimiento, explotación y cierre del ferrocarril, así como los innumerables avatares de su corta pero accidentada existencia.
http://www.diariodeleon.es/noticias/provincia/tren-nacio-pajaro-murio-burra_968952.html

El artículo, es doblemente interesante porque incluye una imagen con la crónica sobre este acontecimiento, que el día uno de mayo de 1915 publicó El Diario de León.  Está firmada por Doña Calimeria Montiel, primera centenaria de nuestro pueblo que, en aquella fecha,  era maestra en Jabares y compaginaba esta actividad con la de corresponsal del periódico. 



Como sería imperdonable perderse este artículo y, la verdad sea dicha, no es nada fácil leerlo ni en la página orinial ni en el artículo de Ana Gaitero, me tomo la libertad de transcribirlo:

"El progreso ha abierto una nueva brecha en el muro del tiempo y, dejando al pasado todo lo arcaico, se remonta como águila altanera aprisionando entre sus garras la ciencia, el talento, el bien luminoso que lleva hasta la humilde aldea la luz redentora. Con inusitada animación se abrió ayer al servicio público la nueva vía del ferrocarril de Medina de Rioseco a Palanquinos.  Dicen que lo que tanto se desea pierde, al conseguirse, su mérito; más aquí no fue así, se consiguió, es verdad, pero ese deseo conseguido al fin,  cuando envuelve en si mismo un bien general, no hay dique capaz de contenerlo y se desborda en oleadas de entusiasmo.  Aunque la inauguración no revistió carácter solemne oficialmente la solemnizó el pueblo, siempre agradecido al bien que se le hace. 
Engalanados con banderas nacionales y el escudo de la patria y abarrotados de viajeros empezaron a circular ayer, desde primeras horas de la mañana, varios trenes.  El paisaje es encantador; las llanuras verdes pasan veloces, las vegas, las empinadas cuestas se agrandan por un instante, perdiéndose enseguida; tal es la velocidad que más parece un pájaro que un tren.  Los coches inmejorables, espaciosos, ventilados y cómodos.  En las estaciones las autoridades y mucho personal, los niños de las escuelas con sus profesores, etc, etc.
En Valencia se cerraron los comercios, y la villa engalanada se agitaba como uno de esos días especiales, grandes, extraordinarios.  En la estación gran gentío, y las señoritas siempre alegres y bulliciosas, como todo lo que es juventud, la animaron, viniendo hasta Fresno, y regresando luego en el tren de la tarde.  En Valderas un derroche de alegría, aumentando con la llegada del representante en Cortes D Mariano Alonso Bayón.  En las demás estaciones del tránsito, autoridades y público numeroso.
En fin, que ayer fue un gran día para este rinconcito, que se ve desde ahora surcado por una línea que pone en comunicación puntos tan estratégicos como son Rioseco y Palanquinos y que beneficia en sentido general a todos.
Enhorabuena, sencillos paisanos míos.  Así se progresa, este es el verdadero adelanto.
Calimeria Montiel y Marcos
Jabares de los Oteros 1 5 1915."

Es curioso el comentario que Doña Calimeria hace sobre la velocidad del tren, al que compara con un pájaro para sugerir que vuela. Esta expresión la toma Ana Gaitero y con hábil ironía la contrapone al apodo con el que hubo de cargar el pobre tren, heredado, como en tantas las familias, de su hermano mayor, el que hacía el recorrido entre Valladolid y Medina de Rioseco: Tren Burra.  Ahora nos resulta cómico ver el asombro con el que entonces se percibían velocidades de 25, 30 o 35 km por hora. En este sentido, no me resisto a recordar aqui la reseña que el marqués de Cossio, cronista de Santander, publicaba en El Diario Montañés,  despuès de asistir el 12 de juno de 1902 al recorrido de inauguración de otro ferrocarril,  el de El Astillero a Ontaneda.  Al parecer, llegó de vuelta a Santander muy mareado del viaje y escribía que " Nadie espera que pueda tener ni el menor éxito este invento maligno.  Está científicamente demostrado que a la endiablada velocidad de veintinueve kilómetros por hora, el cerebro sufre daños irreparables"

Otro artículo, gracioso y entretenido es este,  publicado en la primera página del Diario de León, el mismo día en que se iba a producir la inauguración.  No dejeis de leerlo porque sin imrportar lo que dice, que ya se lo puede uno figurar, la narrativa tan pomposa y retórica del periodista, Jacinto Rojo, es lo mejor.


 


No sabemos que en Fresno se celebrasen actos especiales, como ocurrió en Valencia donde, además de la asistencia de autoridades, presencia de los escolares y de numeroso público , porque lo dice Doña Calimeria en su crónica (es de suponer que en Fresno también asistieran las autoridades, los escolares y el público a la llegada del primer tren.  ¿Acaso se iban a perder los maestros el acontecimiento? No creo, y mucho menos se lo iban  a perder los vecinos.  Por descontado el Alcalde y los concejales estarían a pie de andén para saludar a las autoridades que, cubriendo el primer viaje con parada en todas las estaciones del recorrido, pues como mandan las normas de cortesía, los unos bajaban y los otros recibían. Pero no tenemos ninguna fotografía ni reseña de ello).  También se celebraron una  recepción solemne en honor de D Demetrio Alonso Castrillo, exministo de Canalejas y Senador Vitalicio desde 1905 por el jurisdición de Valencia de D Juan. Sabemos, incluso, que en el Casino se celebraron bailes de gala.





Por lo que respecta a nuestro pueblo, para la construcción del ferrocarril, se expropiaron 625 áreas y 95 centiáreas, o sea 6 hectáreas y 2.595 centiáreas.  Al igual que la pedrea de la lotería, estuvo muy repartido, todas las expropiaciones fueron pequeñísimas parcelas de unos pocos metros cuadrados,  excepto la pradera comunal del Ayuntamiento  de 1 hectárea y 628 centiáreas, correspondientes a los terrenos de la estación y que no fueron expropiadas sino donadas.
Para los curiosos, como yo, aqui tenemos la lista de los expropiados y la extensión de sus parcelas.  Esta es la relación que entregó la Comapañía de los FF SS de Castilla en el momento de la incautación del ferrocarril por parte del Estado en junio de 1965 a cargo del organismo llamado EFE (explotacion de ferrocarriles por el Estado), nacido en 1926 y que en el mes de septiembre de 1965 pasó a llamarse FEVE.
Podemos entretenernos en buscar a la parentela de antepasados.


















Plano del conjunto de FF SS de Castilla en 1961.




plano de la estación





Bueno, ya tenemos suficiente ración de tren,  habrá que dejar algo para otro día.  
La actualidad, un poco pasada, eso sí,   de nuestro pueblo, da para mucho en esta ocasión.  Por ejemplo la Semana Santa que pierde fuelle pero  sigue teniendo devotos que mantienen algunos oficios y algunas procesiones.  Y Álvaro, que ya nos tiene malacostumbrados,   nos deja un montón de buenas fotografías.  Aqui una pequeñísima selección de fotos de él y de algunos más.   Para quienes tengan el gusto de hacer un bonito recorrido por el pueblo,   a través unas fotos espléndidas que retratan maravillosamente nuestras calles y plazas y en este caso, también las imágenes de la iglesia,  si es que no las han visto ya en facebook, .

Cartel














































Añadir leyenda
























 




















Pero hay más historias, el Diario de León sacó un largo reportaje dedicado a Fresno, con visita incluida a cada uno de los establecimientos que ese día estaban abiertos.










Dias después, concentración de coches Seat 600 en Valencia, en la explanada del castillo.  Para luego después salir hacia León, con parada en la fábrica de Productos Marán, uno de los patrocinadores. Así se pudieron ver unos cuantos coches de ese modelo.









Y finalmente, ecos de la campaña electoral en la que todos van tomando posiciones:











sábado, 14 de marzo de 2015

EL TREN II


En el conjunto de las cinco líneas que formaron los Ferrocarriles Secundarios de Castilla, la de Medina de Rioseco a Palanquinos fué la última en construirse, aunque no la más efímera ni la que más dificultades hubo de sortear.  
Su historia comienza en 1893 cuando el gobierno aprueba un nuevo Anteproyecto de Plan de Ferrocarriles a propuesta de la Comisión Ferroviaria dependiente de la Dirección General de Obras Públicas, en el que por primera vez figura un "Ferrocarril Estratégico de Rioseco a Palanquinos por Mayorga", de 86 km.



En la época en la que esto ocurre, finales del XIX y principios del XX, se vivía lo que hoy podríamos llamar una "burbuja ferroviaria" en la que confluían todo tipo de intereses:  desde los más legítimos como el deseo de los liberales españoles (los de entonces eran más o menos lo contrario de los que así se hacen llamar ahora) ansiosos por colocar a nuestro país en la senda del desarrollo industrial y en la modernidad social, cultural, financiera y comercial de los países europeos, como la oportunidad de desarrollo rural que animó a los alcaldes y habitantes de los pueblos a volcarse en facilitar terrenos y ayudas de todo tipo a las compañías concesionarias con tal de conseguir acercar los nuevos trazados a sus municipios y subirse al tren, nunca mejor dicho, del progreso, así como de participar en las obras, lo cual equivalía a trabajos y jornales. También estaba el interés de los bancos por financiar los proyectos desde la expropiación de terrenos hasta la compra de material rodante  y las obras de construcción.  Estaban los normales intereses de serios inversores que tenían a bien engrosar sus fortunas poniendo sus dineros en proyectos serios.  Y finalmente,  los intereses de quienes en cualquier época de la historia estudian los deseos de unos, las necesidades de otros y hábilmente o con buenos contactos saben encontrar solución para problemas que nadie tiene de paso que hacen caja. Estos últimos son los que consiguen alargar recorridos, desviar trazados o colocarse como intermediarios comisionistas de todos los anteriores...De esto supieron mucho los ferrocarriles. 
En este alegre contexto, el ingeniero de caminos, canales y puertos don Manuel Bellido González, de la Sociedad Española de los Ferrocarriles Secundarios y autor de los proyectos de las otras dos concesiones que por entonces ya explotaba la misma compañía en Tierra de Campos, presentó a la Dirección General de Obras Públicas, en nombre propio,  el proyecto de un Ferrocarril Subvencionado de Medina de Rioseco a Palanquinos por Villanueva del Campo y Valderas.  Ya no era Estratégico y el trazado presentaba diferencias importantes de recorrido y de longitud con la idea primitiva.  

Esto fue el 3 de agosto de 1911 y se aprobó el 21 de mayo de 1912, abriéndose un plazo de treinta días para que los inversores que pudieran estar interesados presentaran sus ofertas.
El Pliego de Condiciones Particulares de la concesión establecía entre otras las siguientes exigencias:
1- Las obras tendrían que ajustarse al proyecto aprobado, el de D Manuel Bellido
2 - La obras serían ejecutadas por el concesionario a su cuenta y riesgo.
3- Tres años de plazo para ejecutar las obras
4- Concesión a 99 años
5- Capital de 11.602.500,83 pesetas a un interés del 5% garantizado por el Estado
6- Fianza equivalente al 5% del capital (presupuesto) consistente en 580.125,04 pesetas
7- La dotación de material rodante debería ser:
      5 locomotoras
      6 furgones con freno automático para correos y equipajes
   5 unidades mixtas 1ª y 2ª clase, de 50 asientos, con freno automático
     15 coches de 3ª clase, de 50 asientos y con freno automático
    35 vagones cubiertos, para 10 Tm, con freno automático y tubo de intercomunicación
     25 vagones de bordes altos, para 10 Tm, con freno automático y tubo de intercomuicación
     25 vagones de bordes bajos, para 10 Tm, con freno automático y tubo de intercomunicación
     10 vagones para transporte de artillería de 6 Tm

Quedó fijada la fecha del 30 de octubre de 1912 para proceder a su adjudicación ante la intervención del notario D Fernando Jesús Suarez-Coronas y Méndez-Conde.
La primera y única oferta fue la de la Sociedad Española de Ferrocarriles Secundarios que se hizo así con la concesión.



Las obras comenzaron el 5 de febrero de 1913, empezando en la aguja de la estación Castilla o  Estación de Arriba de Medina de Rioseco, compartida con  el ferrocarril de Medina de Rioseco a Villada.






A finales de marzo se aprueba que todo el asiento de la vía pueda hacerse con  carril de 30 kg/ml.  En mayo se aprueban alcantarillas de 1,50 m de luz.  Algunas variantes de poca entidad se aprobaron el 26 de junio de 1914. El 3 de junio de 1914 quedan aprobados los proyectos de cruce con carreteras del estado.  El 5 de agosto de 1914 quedó aprobado el proyecto de instalaciones de intercambio con la Línea del Norte en Palanquinos. El 8 de enero de 1915, se aprueba el segundo proyecto de cruces con carreteras del estado y la variante entre Valderas y Campazas, proyectos de ambas estaciones y apeadero de Roales. El 15 de febrero se aprueba la construcción de depósitos de hormigón para las aguadas con capacidad de 50 m3.  El 25 de abril, tras cuatro meses de espera de 1915 se verifica el reconocimiento de la totalidad de las obras, siendo el informe favorable a para el comienzo de la explotación.
Aunque las obras estaban literalmente acabadas desde el mes de enero, la empresa pospuso su entrada en servicio por una disparidad con la Dirección General de Obras Públicas sobre la aplicación de un determinado artículo de la legislación de ferrocarriles que la hubiera permitido obtener más lucro. Finalmente, el primer tren salió de la estación de Medina de Rioseco el 15 de abril de 1915 y horas después hizo su entrada en la de Palanquinos completando exitosamente el primer recorrido, después de parar en todas las estaciones:
      
           P Km
           0,000...........Medina de Rioseco
           8,600...........Palazuelo de Vedija
         15,700...........Villamuriel de Campos
         22,700...........Varcial de la Loma
         27,000............Castroverde de Campos
         35,200............Villanueva del Campo
         41,100............Roales del Campo
         46,300............Valderas
         56,400............Campazas
         64,800............Castrofuerte
         74,700............Valencia de Don Juan
         80,200............Fresno de la Vega
         84,200............Gigosos de los Oteros
         93,200............Palanquinos


La Gaceta de los Caminos de Hierro 2 de mayo de 2015


Pese a los primitivos medios de la época, los trabajos llevaron un ritmo aceptable, no llegando a necesitar los tres años fijados en el Pliego. Todo ello, a pesar de que uno de los primeros contratiempos sobrevenidos fue la escasez de combustible como consecuencia del comienzo de la Gran Guerra europea el 28 de julio de 2014.  El conflicto no afectó únicamente a la llegada de combustible, impidió de facto la importación de carriles y material rodante, viéndose la concesionaria en la necesidad de suspender sus compras en el extranjero y contratar en el mercado nacional. Eso si, sin menoscabo ninguno en cuanto a calidad, así lo afirmaban en el periódico La Época de Madrid el 2 de mayo de 1915, dos días después de la entrada en servicio del ramal.



Fuentes: revista Via Libre y fondos del Archivo Histórico de FEVE.

Hasta aquí llegamos, por hoy ya es suficiente ración de tren.  Más en un par de semanas o tres.


También hay que ocuparse de otras cosas que pasan en Fresno y que son más actuales, como la exposición de trabajos netamente femeninos organizada en el Ayuntamiento con ocasión del día de La Mujer Trabajadora.  El subrayado, sin ánimo de polemizar y con todo el respeto para la organización, es por que resulta un tanto paradójico que en el día en que se recuerda y conmemora la lucha de las mujeres por participar, en pie de igualdad con los hombres en la sociedad, con las mismas oportunidades y los mismos derechos, la exposición se dedique a los trabajos tradicionales de la mujer ama de casa que representa el papel más tradicional, el de "en casa, a la sombra de maridos, padres y hermanos". 
Casualmente, después de haberse conmemorado (nunca se dice celebrado para evitar banalizar su significado y que no se vaya diluyendo lo que pretende) en diversas fechas, finalmente, la ONU en 2011 fijo este día, ocho de marzo, porque justo era el mismo en el que, cien años antes, fueron asesinadas a balazos unas operarias de una fábrica de Chicago cuando se estaban manifestando en demanda de mejoras laborales y económicas, ya que trabajaban jornadas más largas y por salarios más bajos que los de los hombres, haciendo los mismos trabajos en la misma fábrica.:
El Diario de León si quiso dar la noticia con una mujer de Fresno, pero en la línea del día:





















leosur

leonsur

leonsur

leonsur

Dicho lo anterior, hay que reconocer que, hasta en foto, se aprecia la calidad de los trabajos expuestos. 





Finalmente, para los nostálgicos de nuestro pueblo, para todos los que están fuera y no se pueden permitir el lujo de dar un paseo primaveral por el campo, un baño de pueblo:










¡Que envidia!

Nuevo curso de Jesús en la universidad de León este mes de marzo:





Y lo que se puede ver en Madrid.  Bar en la calle Ferraz:




viernes, 6 de febrero de 2015

CIEN AÑOS DEL TREN Y ALGUNAS COPLAS


¡Menudo invierno! Parecía, allá a primeros de diciembre, que no quería llegar...Ahora  cogió carrerilla y no da un respiro. Casi un mes de niebla entre diciembre y enero, días y días sin ver el sol y ahora helando. Claro que peor lo tienen en la montaña, que en León es como decir en tres cuartas partes de la provincia. En algunos pueblos la nieve alcanza  más de un metro de altura y andan espalando los tejados porque ceden.  Miedo da pensar que dentro de una semana llueva y deshiele todo a la vez...
En Fresno, dicen que no ha nevado pero caen buenas heladas.  Bueno, algo nevó porque al correo llegó esta foto:


Aunque como decían antes: "hacer mal tiempo en su tiempo, no es mal tiempo". Este es un refrán. Y, a propósito de refranes: han publicado en León un libro de refranes del tiempo, donde citan el blog y los refranes de Fresno, algunos de los que entre todos fuimos reuniendo a lo largo de un año o año y medio, más o menos.


 





















El treinta y uno de enero, como todos los años, el toque de Tentenube, para espantar al granizo, para espantar al Reñubero , ese ser maligno que tenía poderes para fabricar nubes de agua y granizo y otros daños para las cosechas.  Se decía que el ruido de las campanas tocadas durante la noche que va del último día de enero a Santa Brígida (uno de febrero) le aturdía dejándole incapaz de urdir sus males.  Este toque se acompañaba del recitado de la siguiente oración:

"Tente nube, tente tu
que Dios puede más que tu.
Tente nube, tente palo
que más puede Dios que el diablo"

Este año nos han mandado dos vídeos: este Purita



Y este otro, Rocío:

No han hecho ellas los vídeos, ninguna de las dos estaba en Fresno ese día.  Alguien los hizo y se han reenviado a muchas personas. Que no se enfaden los autores, es que preguntando a los conocidos que lo tienen, todos dicen que se lo envío otro conocido, pero no saben quien lo hizo.

Hay quien dice que el toque de Tentenube es totalmente eficaz.  Hasta me contaron (y no puedo decir quien, porque si lo hago no me vuelve a mandar fotos, ni refranes, ni coplas, ni nada de nada. Igual hasta deja de hablarme) que en Cabreros decían, que cuando oían las campanas de Fresno tocar a Tentenube "se les revolvían los cojones"  porque la piedra iba para allá y perdían las cerezas. Así que dicho queda y a salvo la fuente.





Y por San Blas llegó la cigüeña, aqui la vemos en la tierra de Jose Luis García. La foto la manda Purita




Y vamos con el tren.  Una primera parte, que hay para mucho.


 El título de esta entrada en el blog es "EL TREN" porque  en este año 2015 se celebra el centenario de la línea que durante cincuenta y cuatro años dio servicio a nuestro pueblo. 
Los que conocimos el “tren burra” desdeñosamente apodado de esa manera por su escasa velocidad, guardamos recuerdos entrañables en nuestra memoria: como ver la máquina con la estela del vapor cuando aparecía por el Gurugú, saliendo de la trinchera de Valjunco y deslizándose como una culebra hasta la estación de Fresno.  En los últimos años cincuenta desaparecieron las máquinas de vapor y vinieron aquellos automotores de color verde claro, más modernos pero no mucho más veloces.
 Y cuantas anécdotas hemos oído contar a nuestros padres y abuelos de cuando iban, de madrugada, a coger el tren.  Sobre todo en invierno, de noche y con el camino lleno de barro... y teniendo que pasar por el cementerio...Algunas se siguen recordando y contando.  Según nos dicen, en la temporada que empezaba en marzo con la planta y que finalizaba en noviembre con los pimientos, los miércoles y los sábados, por la mañana temprano y al atardecer, en el camino de la estación se formaba una auténtica procesión de quienes iban o regresaban.

En mi caso, escribir esto es algo muy gratificante porque durante diecisiete años trabajé en FEVE, catorce de ellos en Madrid, en la Dirección General de Patrimonio que es donde se tramitaban, entre otros, los expedientes de reversión de terrenos a los antiguos propietarios expropiados o se vendían a los Ayuntamientos cuando, por diferentes razones, no había que revertir nada. No intervine en el caso de Fresno porque llegué a Madrid, al Departamento de Urbanismo de esa Dirección General, en el mes de septiembre de 1983 y la escritura de venta de nuestro pueblo se firmó en enero de 1984.  Cuando yo me incorporé ya estaba todo hecho a falta de firmar.  Fue lo primero que me informó mi jefe D Alfonso López-Dóriga, cuando me preguntó de donde era.
El de Fresno fue un caso rápido porque no se solicitaron reversiones, ni siquiera se solicitó la devolución de los terrenos comunales, pero por mis manos pasaron los testamentos de varias familias de Palanquinos,  Gigosos, Valencia de D Juan, Campazas o Valderas, donde tuve que determinar si a uno le correspondía una veinteava, una doceava o una décima parte de 92 m2 por poner un ejemplo, porque el 99 % de las parcelas eran muy pequeñas y muchos los herederos interesados.  Aún recuerdo cuando comentábamos jocosamente que en Palanquinos tenía, forzosamente,  que haber petróleo.  De otra manera no se explicaba el empeño por hacerse con los terrenos de la estación, que hacían un buen lote, pero que había que dividir entre no menos de sesenta y tantos descendientes, dando lugar a microparcelas imposibles para todo, entre otras cosas porque debían ser parcelas en proindiviso puesto que era imposible que todas las fracciones tuviesen acceso.  Finalmente, cundió la sensatez y llegaron a un arreglo con el Ayuntamiento de Villanueva de las Manzanas que lo compró todo en un solo lote.  

El nacimiento de esta línea, y el de las otras cuatro integradas en la denominación Ferrocarriles Secundarios de Castilla, se encuadra en una época, finales del siglo XIX y principios del XX,  y en unas circunstancias que, de alguna manera, vendrían a determinar su traumática y efímera vida.  Por un lado tenemos una extensa comarca agrícola y, en menor medida, ganadera, con numerosas fábricas de harina, desde la que salían cereales, harina y lana,  tanto para otros puntos del territorio nacional como para  la exportación.   Por otra parte, los gobiernos de la época, una de las más convulsas de nuestra historia, deseosos de lograr avances en el desarrollo de un país, ya entonces, atrasado, y al mismo tiempo presionados por los intereses de las personas influyentes, se dedicaron a promulgar leyes de desarrollo ferroviario  secundario. 
Entonces, hacia 1900, la red de ferrocarriles radiales estaba prácticamente completa, sin embargo quedaban extensas zonas del territorio nacional escasamente comunicadas por malas carreteras y a donde no habían llegado los caminos de hierro, a pesar de las grandes ventajas que la locomotora de vapor supuso para el transporte de personas y de mercancías y para el desarrollo de las comarcas donde se implantaba esta forma de desplazamiento.
 En unos casos la dificultad  estaba en la propia orografía del terreno que encarecía mucho las obras y en otros las limitadas expectativas de negocio eran  las que hacían  poco atractiva la inversión. Por esto, Los gobiernos de entonces y las Corporaciones Locales apostaron por un modelo como el que había dado lugar a los ferrocarriles radiales, poniendo cuantiosas ayudas a disposición de los promotores y regulando circunstancias tan ventajosas para animar a los inversores, que en algunos casos,  pudieron llegar a realizar el proyecto sin arriesgar sus propios capitales.  Por ejemplo, en las leyes de ferrocarriles secundarios de 1893, 1904 y 1908 establecieron que el Estado garantizase un interés fijo a los capitales invertidos, de forma que se pudieran suscribir participaciones en las que el inversor, al margen de la marcha de la compañía, siempre obtenía una remuneración a cargo del Estado. Por otra parte, las Corporaciones Locales, interesadas en hacer llegar tan codiciado adelanto a sus ciudades,  facilitaban desde ayudas económicas y terrenos (caso de los comunales donde se construyó la estación  de Fresno, a igual que tantas otras) hasta el abono de jornales o incluso los propios jornaleros y/o los materiales.



En este contexto tan favorable, surgieron proyectos bien estudiados que pretendían dar solución a las necesidades de transporte existentes como era el caso de Tierra de Campos, comarca agrícola, donde faltaba conexión  entre las redes de ancho normal (Compañía del Norte en Valladolid, Palencia y Villada o en Palanquinos con la MZA).  Esta circunstancia dificultaba sobremanera el comercio de cereales,  harinas, ganado lanar y lanas. Y estas líneas podían resolver dicho problema aunque hubiera que trasegar las mercancías de unas a otras por la diferencia de anchos de vía.

 La oligarquía castellana, dedicada a la especulación de la harina, fue la mas interesada en  crear una densa red de comunicación en esta comarca,  donde radicaban sus intereses económicos, uniendo carreteras y ferrocarriles. Las familias Calderón y Martínez de Azcoitia, en Palencia, fueron de las más activas impulsoras de ferrocarriles  beneficiosos, sobretodo  para sus intereses personales, con el pretexto del increíble desarrollo económico que este medio iba a deparar a la pobre meseta castellana.  Para ello contaron, incondicionalmente, con el  peso político de Abilio Calderón, alcalde de la ciudad, quien jugó un papel muy destacado ante el gobierno de Madrid contando, en todo momento, con el apoyo de la élite agraria vallisoletana encabezada primero por Germán Gamazo y luego por Santiago Alba.
A la llamada de la PROSPERIDAD, acudieron tanto promotores serios, como un buen número de oportunistas y conseguidores, todos ellos en connivencia con figuras políticas deseosas de medrar. Es en este contexto donde se puede explicar la encendida misiva que el Director General de la Compañía del Ferrocarril de Valladolid a Medina de Rioseco, perteneciente a la Sociedad Española de Ferrocarriles Secundarios, compañía  de matriz catalano-francesa, D Manuel  Henrich, dirige al alcalde de Medina de Rioseco el 29 de abril de 1881, cuando se iniciaban las obras de la misma y, por tanto en medio de las negociaciones para recabar las ayudas de ese municipio, donde dice “…Ni a los habitantes de Medina ni  a la Compañía que dirijo se les ocultan las inmensas ventajas, los incalculables beneficios que no solo a Rioseco, habrá de reportar la línea que le una con la capital...  Ningún sacrificio, ninguna valla nos detendrá para corresponder al paso noble que acaba de dar, llevando a través del páramo la locomotora, heraldo de  la civilización y del progreso, que además será un lazo que estrechará, en mayor grado, si esto es posible, los ya apretados que unen a dos regiones hermanas, entusiasmadas ambas en sus adelantos, a las que cubre el mismo pabellón: Castilla la Vieja y Cataluña.  Esta Gerencia asegura pues, en nombre de la compañía que representa y en nombre propio, a esos honrados castellanos viejos, que pronto, muy pronto, la línea que hoy se inicia, será el camino que conduzca a sus hermanos catalanes a celebrar juntos la inauguración de una obra, que marcará una época gloriosa y fecunda, para Castilla la Vieja no menos que para Cataluña, y aunará poderosamente las simpatías e intereses que tanto han contribuido al grado de prosperidad de nuestra noble patria”

La cuestión es que no había negocio en la explotación de las líneas, lo que no fue un freno, sino todo lo contrario, para los oportunistas que apoyándose en las influencias políticas de personajes cercanos a las compañías ferroviarias que previamente habían constituido, consiguieron leyes por las que todos los beneficios confluían en la inversión y a más inversión mayores subvenciones. Por esta vía (nunca mejor dicho tratándose de ferrocarriles), se compraron, a precio de saldo,  toneladas de chatarra obsoleta en forma de máquinas y vagones (que en las cuentas figuraban con el precio de nuevos) y un largo etcétera de operaciones de similar calibre.
De los “cuantiosos beneficios” como hoy se llama a esta especie de pelotazos, no se beneficiaban solamente los promotores y los políticos, el negocio se extendía a los bancos que financiaban la operación, los productores y suministradores de materiales férreos (con frecuencia eran los mismos consejeros de las compañías los que se constituían en representantes de los productores siendo intermediarios comisionistas de estos en su propia empresa), los consejeros se atribuían espléndidos sueldos…
Por otro lado, está claro que las compañías operantes en la zona (ancho normal) no temían la competencia, como se puede leer en el informe que el comercial de MZA en Valladolid envía a su jefe de tráfico poco antes de la inauguración de la línea Medina de Rioseco a Palanquinos.





En este conglomerado de concesiones que acabó bajo la denominación de Ferrocarriles Secundarios de Castilla, la primera en operar fue la Compañía del Ferrocarril Económico de Valladolid a Medina de Rioseco, que se adquirió esa concesión, inicialmente de tracción animal pero modificada e inaugurada al trafico como ferrocarril con tracción a vapor en 1884 y con su prolongación en la capital desde la estación de San Bartolomé a la del Campo de Béjar (1890).
Pocos años después la sociedad Ferrocarriles de Castilla se hizo con las concesiones de Palencia a Villalón (1909), de Medina de Rioseco a Villada (1909) y de Medina de Rioseco a Palanquinos (1909)

Fuentes: Revista Vía Libre, Archivo Histórico de FEVE, y Tren Burra del profersor Garabito Gregorio.

Hasta aquí, por hoy.  Queda mucho año por delante y en próximas entregas, continuaré con el relato de este ferrocarril que tanto beneficio dio a unos y tan buenos recuerdos nos suscita a otros.

Re

Pero, para finalizar, unas coplas al azar, mezcladas sin orden ninguno:

Hoy celebramos madre
Con música y verbena
La fiesta de san Antonio
Santo de las mozas buenas

Ay san Antonio bendito
Casamentero tan bueno
Casa a todas las mozas
Las mozas de Fresno

Y por lo bajo van diciendo:
Santín bueno y glorioso
Mejor hoy que mañana
Mejor aún, con buen mozo

Ay san Antonio bendito
Casamentero de mozas
Cásame a mi primero
Ya casarás a las otras 



Reloj como el de Valencia
No lo hay en ninguna parte
Da las tres y marca las cuatro
Cuando son las seis de la tarde

Que dame tres perrinas
Que a ti que más te da
Que tres perrinas menos
Que tres perrinas más


En nuestro pueblo de Fresno
Ahí por tras de La Huerga
Todos juntos y a la par
Regaban cuatro vecinos
Sus huertas a cigüeñal
El primero era Francisco
El segundo era José  
El tercero Baldomero
Y el cuarto el señor Andrés
Que agua más rica era
Valía para beber
Y al regar nuestros productos
Se les veía crecer

Al cura de mi pueblo
Se le rompió la sotana
Corriendo detrás de una moza
El lunes por la mañana

Las solteras de este pueblo
Estamos de parabién
Ya tenemos quien nos case
Cuando tengamos con quien.

Con un duro y otro duro
Se forman cuarenta reales
Con mi suegro y mi suegra
Se forman dos carcamales

Las mozas de este pueblo
Gastan ligas de alambre
Y un poco más arriba
Un conejo muerto de hambre

El que quiera buena vara
Que la corte de Salguero
El que quiera buena moza
La tiene que buscar en Fresno

Los mozos de mi pueblo
Tienen una mala costumbre
Se arrascan el culo
Con el palo de la lumbre

Tomasa tiene una toquilla
Para el frío solamente
Y no la pone nunca
Porque siempre está caliente