SAN JUAN
Seguramente,
los jóvenes de Fresno como los de todas partes están ya preparados para vivir
la noche de San Juan, la más corta del año, la más mágica, la del fuego que
quema todo lo malo para hacer sitio a todo lo bueno que va a venir, cuando se piden los deseos
más privados y, dicen, que se cumplen. Se celebra en definitiva la llegada del
verano.
La
noche de San Juan es, realmente, la asimilación por las religiones cristianas
de las fiestas del solsticio de verano cuyo origen se vincula a celebraciones
de origen pagano previos a la cristianización de Occidente, cuyo rito principal
era el encendido de las hogueras para dar fuerza al sol, ya que desde este día se
iban acortando las horas de luz hasta llegar al solsticio de invierno cuando
tenemos el día más corto.
En
realidad cada pueblo y cada país ha desarrollado sus tradiciones y costumbres
ligadas a la fecha, pero el denominador común es el fuego nocturno y las
peticiones de deseos en sus diversas formas. Y últimamente, como todo se comercializa y el turismo manda, se han adueñado
de la noche costumbres y rituales cortados por el patrón del consumo en todas
sus formas: comida, bebida, ropa, baños, festivales, y todo lo que puede darse
en una noche entera de juerga. los amigos se juntan y, como dijo Rodrigo Cuevas el otro día En León: "Venga
baile, venga fiesta, y hasta que se rompa'l suelu, que si rompen los zapatos,
pa'eso están los zapateros".
Pero también es una fecha estupenda para recordar el cuento de LA TÍA ÚRSULA, publicado en una revista de modas de Cádiz, La moda elegante ilustrada, por Pedro Escamilla el 30 de agosto de 1873. Este cuento está ambientado en Fresno y en la noche de San Juan. Mucha intriga he tenido yo por saber qué le unía a este escritor con Fresno, por qué escogió nuestro pueblo para ubicar la historia que publicó. No he podido saber nada de su vida más allá de lo que cuenta la Wikipedia, es como si se hubiera esfumado. Incluso he llegado a pensar que, a la hora de ponerse a redactar el cuento, se plantó delante del mapa, cerró los ojos y puso el dedo encima de un sitio que resultó ser nuestro pueblo, así eligió el lugar. Pero esto no puede ser, en 1873 los mapas se dibujaban a mano y señalaban muy pocas poblaciones, solo las más grandes, en ninguno de ellos aparecía Fresno. Así que algo le tenía que unir con nosotros, quizá algún familiar, quizá la esposa, vete a saber. En todo caso, aquí está el cuento:
Primera página
Segunda página
Tercera página
Última página
Somos
un pueblo, de tradición agraria y por ello tenemos una retahíla de refranes dedicados al
día de San Juan y a las circunstancias del campo, de las labores, y del tiempo
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Hasta san
Juan, no sueltes el gabán.
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Por san
Juan la vieja guarda el telar.
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Sanjuanada
venida, primavera ida.
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San Juan,
sanjuanero, quita frío y pon sombrero.
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Por San
Juan, al sol se cuece el pan
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Por San
Juan, salen los cigüeños a volar
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El conejo
por San Juan y los pichones para navidad
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El agua
de San Juan, come el trigo
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