viernes, 27 de marzo de 2026

 


 MARZO EN EL REFRANERO 

Y

LOS RABAZOS DE MARZO


Marzo es un mes con mala fama en el refranero.  No es muy buena, desde luego, a pesar de las flores y del amor que cantan algunos de esos refranes. La mayoría son negativos. Claro que se refieren a la climatología y al despertar de la naturaleza tras el largo invierno que se da por nuestra tierra, o se daba. Aquí tenemos unos cuantos de los muchísimos que se dicen en Fresno:-          

-         -San José (19 de marzo) viene con flores, unas blancas y otras de colores

-         -Marzo: los campos en flor y los mozos en amor

-         -En marzo florecen los campos.

-         -Por San Olegario (6 de marzo) pían los pájaros, y por San Rodrigo (13 de marzo) salen del nido.

-         -En marzo saca la cabeza el lagarto, y en abril termina de salir.

-         -A finales de marzo, da el sol en la sombra y canta la alondra.

-         -Bien termina marzo, si antes no vuelve el rabo.

-         -No es de extrañar, que en marzo empiece a tronar.

-        -Si en marzo oyes tronar, prepara la era y el pajar.

-         -En marzo marzadas: aire, frío y granizadas.

-         -Cuando en marzo hay nieblas, en mayo nieva o hiela.

-         -Tantas heladas habrá en mayo como nieblas hubo en marzo.

-         -El sol de marzo aporrea como un mazo.

-         -Marzo ventoso y abril lluvioso sacan a mayo florido y hermoso.

-        -Marzo engañador, un día malo y otro peor.

-         -Marzo marcero, peor que su padre febrero.

-         -Si marzo empieza caluroso, pronto se vuelve granizoso.

-         -Marzo treinta y un días tiene y treinta y muchos pareceres contiene.

-        -Marzo y abril, si no la pegan al entrar, la pegan al salir.

-        -En marzo a la mitad, la golondrina viene y el todo va.

-         -Viento marzal, avisa temporal.

-         -En marzo la veleta, no para quieta.

-         -Antes  que termine marzo, siembra el garbanzo.

-         -En marzo, mulle el ajo.

-         -En marzo, tres hojas ha de tener el ajo.

-         -Por San José, el garbanzal, ni nacido ni  por sembrar

-         -Cuando marzo vuelve el rabo, tenemos invierno para rato.

-        -Marzo es mudable: igual empieza como cordera, pero si vuelve el rabo, termina como fiera.

-       -  Si marzo refresca, no queda pastor con zamarra y oveja con pelleja.


-         Este último refrán procede de la tradición de los pastores, para quienes este trajín de cambios es muy temido, ya que, antiguamente, cuando no había silos ni piensos preparados, la comida seca ya escaseaba por estas fechas y era necesario salir a pastar. Coincide marzo, además, con la etapa en que las ovejas paren, que es cuando están más débiles y sensibles, y cuando necesitan comer bien para que los corderos puedan mamar.  Si la primavera con tiempo suave y estable se retrasa, el campo no brota y las ovejas recién paridas, mueren por el frío y la falta de comida, y con ellas mueren las crías que no tienen quien les de calor ni de mamar.

-         Según El Zaragozano es muy frecuente, o sea que pasa casi todos los años, que a finales de mes se intensifiquen esos cambios meteorológicos, conocidos como las rabadas, o los rabazos, de marzo, pasando de días cálidos a que vuelva a helar,  y a que soplen aires fríos de la montaña.   Y de esos cambios de tiempo y del peligro que suponen para los rebaños, viene este cuento popular entre pastores:


Era un pastor que, temeroso de perder el rebaño, le ofreció a marzo regalarle una cordera si se porta bien con el ganado, y traía buen tiempo para que las ovejas tuvieran pasto fresco, dieran buena leche, los corderos pudieran mamar y no pasasen frío.  

Marzo cumplió y, a dos días de terminar, dado que el tiempo había sido favorable, se presentó a reclamarle al pastor la cordera prometida.  Pero éste, creyéndose a salvo, fue poniendo excusas, para terminar diciendo muy ufano:


Marzo, marzuelo, dos días te faltan

Tú  te vas y yo me quedo

Con el rebaño entero

 

A lo que marzo le contestó:

Pastor enzamarrado,

Con dos días que me quedan

Y otros dos de mi hermano abril

He de hacerte andar

Con las pellejas al hombro

Y las cencerras en el cadril

 

Así fue, que marzo se encabritó, torció el rabo y con las rabadas se murieron todos los corderos,  menos uno que el pastor había guardado debajo de la capa. Pero el rabo del cordero quedó fuera, se le heló y lo perdió. Con lo cual el pastor le decía:


Brinca, brinca, rabón

Por las peñas de León,

Que los de tu tiempo,

Llevados de marzo, al diablo son.

 

El cuento termina con un refrán: si marzo   tuerce  el rabo, no queda carnero vivo, ni pastor enzamarrado. 


Otra rima propia también de este tiempo y de este mundo de los rebaños es :

            Si marzo reveja,

            No queda cabra ni oveja

            Ni pastor con pelleja

           Ni lobo con zancas

          Ni perro con carrancas



Del libro Freno de la Vega, memoria colectiva, páginas 445 y

siguientes.  Fuente: Vicente Nava Mantecón.



viernes, 6 de febrero de 2026

     




LA SAGRADA FAMILIA



.

Igual que el toque de Tentenube es una tradición muy presente en Fresno, todos los treintaiuno de enero, otra tradición no menos viva es la visita periódica de la Sagrada Familia. Esta  llegó a Fresno en 1919, de la mano de Valentina Vicente, hermana de Don Gaudencio. Un seis de febrero , tal día como hoy de hace 107 años, lo publicaba el Diario de León en esta pequeña reseña.





Con seguridad que cualquiera que tenga este libro en sus manos, está familiarizado con esas capillas de madera con puertas, que guardan en su interior la imagen de la Sagrada Familia protegida por un cristal.  Y que, aún hoy, recorren el pueblo casa por casa, de forma regular. Nos la entrega una vecina y se la dejamos a otra después de haberla acogido uno o dos días con nosotros. Mientras está en nuestra casa permanece iluminada por una bombilla interior, pero antiguamente, cuando éramos niños, se encendía una lamparilla que flotaba en un vaso de agua con una fina capa de aceite.

Al parecer es una costumbre que empezó en Italia allá por el siglo XIV, de mano de un fraile franciscano, y que llegó a España en los primeros años del siglo veinte. La capilla puede estar dedicada a una virgen, a un santo o, como en Fresno, a la Sagrada Familia.

Entraba en casa con una jaculatoria: ave María purísima y el sin pecado concebida era la respuesta de bienvenida. Durante la estancia con nosotros, se rezaban oraciones en familia por aquello de la familia que reza unida, permanece unida.  Y la despedíamos con otra jaculatoria: JesúsJosé y María, os doy el corazón y el alma mía. JesúsJosé y María, asistidme en mi última agonía. Tras lo cual echábamos la limosna por la ranura

 del cajetín que hacía las veces de base de

 apoyo, y  se la llevábamos a los vecinos

 siguientes. 

Es un hábito que sigue la cadena sin

 interrupción de vecino en vecino y cuando

 termina el recorrido,   vuelve a empezar.

 (Página 692 del libro FV memoria colectiva)


lunes, 26 de enero de 2026

                                                 



Hola a todos,

Tras una larga ausencia por agotamiento de  tema, y tras el bloqueo de la aplicación por falta de uso, por suerte ya está nuevamente operativo el blog, lo que nos da la posibilidad de traer aquí retazos de nuestras pequeñas cosas: tradiciones, leyendas, festividades, eventos, y todo aquello que nos une y nos hace agradable el recuerdo de nuestro pueblo.

Seguimos pues.


 

                                                TENTENUBE

 Quedan cinco días para que volvamos a oír las campanas tocando, cadenciosa y machaconamente, ese toque que nos dicen, aleja de nuestro pueblo a esos seres malvados que recorren los tejados y las ventanas de las casas en los días de mal tiempo, menean los cristales, silban por las rendijas, levantan tejas, rompen las ramas de los árboles y les desnudan de hojas, tumban los trigos, azotan a los chopos, y lo peor de todo: llaman a la nube para que venga y descargue todo su poder destructor en forma de piedra o granizo en las casas y en las cosechas, asolando el campo. Este toque les hipnotiza, les espanta, y a nosotros,  nos libra de tanto bicho malo.

Vamos a conocer un poco más sobre esta tradición tan arraigada en nuestro pueblo:

En una clara fusión entre superstición y fe, la tradición nos dice que tocar las dos campanas grandes de Fresno: la Santa Bárbara y la San Miguel (la más pequeña, el esquilín del Sagrado Corazón, no interviene en este toque),  durante la noche que va del treintaiuno de enero al uno de febrero, día de Santa Brígida y San Severo, conocido este último como santo tormentero, espanta y ahuyenta a los renuberos, esos seres tan fantásticos como malignos, capaces de organizar y descargar ellos solos, todo el pedrisco y los temporales que pudieran venir en el año recién empezado, arruinando las cosechas, tumbando los trigos o quemándolos, quemando las paleras y los pastos con las chispas que dejan caer y acabando en cuestión de minutos con el pan de ricos y pobres. Esos renuberos según les llaman ahora, pero a los que la gente mayor, entre ellos mi tío Ezequiel, siempre llamaron los guiris, correteaban por los tejados y trequiñaban las puertas y los cristales de las ventanas, los días de mucho aire, sembrando el pánico en la gente menuda cuando nos decían: quédate quientin/a, no des guerra y siéntate o duérmete enseguida, que andan los guiris por ahí fuera y si se enteran de que no obedeces, igual quieren llevarte ¿No les oyes? Y claro que se les oía.

El toque de Tentenube es peculiar: rítmico, repetitivo, sugestivo y hechizante.  Cada campanero le imprime su propio compás y algún que otro quiebro. Es sumamente nostálgico para quienes no podemos oírlo en directo y cada treinta y uno de enero recibimos los vídeos con la grabación: ventajas de vivir en esta época. El tañer de las campanas se acompañaba con el recitado del estribillo: Tentenube/ tente tú / que Dios puede más que tu/ Tentenube/ tente palo / que Dios puede más que el diablo.

Los niños y niñas, por esas fechas hace años jugábamos al juego de Tentenube, que consistía en ponernos de dos en dos, espalda con espalda y engancharnos con los brazos acodados. Entonces uno de los dos se agachaba hacia delante levantando al de atrás en el aire, mientras recitábamos Tente nube / tente rayo / tente tú / que yo me caigo, y a continuación se cambiaba, el que estaba con el compañero a la espalda, se iba levantando poco a poco, el otro hacía pie y se iba inclinando hacia delante hasta levantar al primero, volvían a recitar el estribillo y vuelta a cambiar.  Así se iban balanceando hasta perder el equilibrio y caer. El primero en caer con su compañero a la espalda, era el que perdía y el otro ganaba.  Si se jugaba en grupo de parejas, después de la primera ronda, jugaban los ganadores, y así iban cayendo jugadores hasta que solo quedaba uno como ganador definitivo. La realidad es que ni el juego se llamaba siempre Tentenube ni el estribillo era el auténtico del juego.  Esta debía de ser una adaptación para esos días, ya que el soniquete era igual.  Pero en el juego de verdad, como lo jugábamos el resto del año, el estribillo era este: -¿Dónde estás? -En tableta/ -¿Qué comiste? –Caganetas  -¿Qué bebiste? –Agua de mayo/ - Tente tú que yo me caigo. Sin la musiquilla del toque.

Antiguamente, se tocaba durante toda la noche, desde que oscurecía hasta el amanecer. Por eso decía el refrán: el que toca a Tentenube, si no miente, sube a la torre un mes y baja el siguiente.  El ayuntamiento encargaba un guiso de carne de carnero para que los campaneros disfrutasen de una cena en condiciones.  Por su parte, el cura tenía la costumbre de convidar a los campaneros con un garrafón de limonada que, como todo el mundo sabe, en León no se hace con agua y limón sino con vino en el que se maceran frutas, entre ellas limones troceados pero también peras, naranjas y manzanas, con palos de canela y algo de azúcar.  También, en ocasiones, alguno de los campaneros llevaba una puchera de castañas cocidas en anís o alguna botella de orujo. Se supone que los agasajos eran abajo en los portales de la iglesia después del toque, porque trepar, que no subir, a la torre, era muy difícil en estado de total sobriedad, no digamos ya con unos tragos de orujo o limonada dentro.  Y era así porque entonces no había una escalera en condiciones, había que escalar apoyando los pies en unos zoquetes de madera empotrados en las paredes y agarrándose con las manos en otros.  Hasta el arreglo de la torre en el año 1996 no hubo una escalera que pudiera llamarse tal.

Parece extraño que se tocase a Tentenube en enero que es cuando no suele haber nubes, piensa uno que sería más indicado hacerlo en verano cuando se producen las más gordas y temidas. Y así era en la antigüedad, tiempo en el que existía la creencia de que tocar las campanas cuando el cielo estaba enmarañado disipaba las nubes evitando el pedrisco, y así se hacía, pero hubo que  desistir de tocar en ese preciso momento,  tras la muerte por rayo de varios campaneros de la zona, por suerte ninguno en Fresno. 

Cada pueblo tiene su leyenda con las campanas y las nubes: en Fresno se cree que las de Villamañán y las de Benamariel, espantan la nube, y las de Fresno la llaman.  De ahí el peligro con las nubes que se ponen al otro lado del río: si allí tocan para disiparlas, nos las mandan para Fresno; y si aquí tocamos las estamos llamando. Tocar todos a la vez, es lo peor que puede pasar en este pueblo.

 

Hoy en día, el horario del toque es más reducido, comienza a las diez de la noche y finaliza a las doce, 0 horas del día de Santa Brígida y San Severo.

Recientemente, la asociación cultural Fraxino, más o menos desde el año 2000, para dar realce a la tradición, motivar la voluntad de posibles campaneros y hacer partícipes a la gente del pueblo, invitaba en la sede de la asociación a un chocolate con la típica copa de orujo. Incluso llegaron a convocar charlas con asistentes ilustres como el etnógrafo Joaquín Alonso y el profesor de la Universidad de León Héctor Luis Suárez Pérez, y como experto, Antonio Bodega, campanero hijo de campanero (Cesáreo Bodega, nacido en un día de Tentenube) y maestro de otros campaneros como Miro Prieto, Alberto de Paz, Álvaro Carpintero, Miguel Ángel Miguélez o Carlos Fernández, a quienes van relevando Héctor de Paz, Diego García, su hermana Ana y algunos jóvenes más. (Página 428 y dos más del libro Fresno de la Vega, memoria colectiva)

 
















sábado, 21 de mayo de 2022

 

LAS MADRES


Las madres enjaezan caballos al amanecer, 

aprietan las cinchas firmemente, 

trenzan las crines,

anudan las riendas al arzón,

y ajustan el freno entre los belfos.


Las madres hacen cosas imposibles:

esconden el vino y los cristales, 

apartan las sombras con la mano

(en un gesto de cóndor magistral),

surten de especias el mercado, 

abrasan, paren con  dolor,

no conocen el miedo,

descosen, amamantan, tiritan...


Y un  buen día,

se van de viaje al infinito.


DELFIN NAVA en OPUS LUCIFERINA




lunes, 13 de abril de 2020



YA QUE ESTAMOS EN EL CENTENARIO DE LAS ESCUELAS




Una de las muchas cosas que está alterando esta cuarentena es la celebración del centenario de las escuelas de Fresno.  Queda mucho año  por delante, esperemos que haya ocasión para ello, pero en este momento no se sabe cuando podremos hacer reuniones para celebrarlo.  Ojalá sea pronto.

Esto que traigo ahora, tiene que ver con las escuelas pero no forma parte de los actos oficiales  del centenario.   Por si acaso los otros se malograsen, ponemos un grano de arena y algo es algo. 

Ya sabemos que a la escuela se va a aprender los conocimientos que vamos a necesitar en el futuro para convertirnos en personas de provecho.  Pero la escuela también es un mundo para el aprendizaje de otros conocimientos que nos han de ser muy útiles en el desarrollo de nuestra personalidad y a los que llegamos por el juego.  El juego es parte importantísima de la escuela y alrededor del juego las diferentes generaciones de escolares van creando un mundo que se transmite de una a otra como si se tratase de las tablas de la ley.  Sobre todo antaño,  cuando no había móviles ni tabletas y el juego siempre era en grupo.

Esos juegos en grupo por simples que fueran tenían sus reglas, y la primera de ellas era la forma de sortear a los participantes en el mismo.  Ese sorteo se hacía a través de cancioncillas que bien servían para determinar el orden de saltar a la comba, quien se quedaba en "a pillar" o en "a guardar" o el juego que fuera. 

Estas que voy a poner a continuación son algunas y como con los refranes, invito a corregir si algo hay mal; y a compartir otras que podáis conocer y que no figuren.

Para sortear quien se queda, en los juegos.

D. Vicente

Qué rica tanda

Qué bien me suena

Es que llevo

La barriga llena

De vino tinto

De vino azul

¿A-quien- sal-va-rás-tu?



Otro.

Un gato se cayó a un pozo

Las tripas hicieron gúa

Arremoto pitipoto

Arremoto pitipá.



Otro.

Una vez era el tío Pericandules

El de las bragas azules

Y los botones del revés

¡Quieres que te lo diga otra vez?



Otro

A la lata, al latero

A las hijas del chocolatero

Que se quieren casar

Con el rabo la cuchar

Que la pillo, que la atrapo

Con la punta del zapato.



En el juego del Rescate


Abubilla fue lagarta

Bienvenida y condenada

¿De quien son tantas doncellas?

Mías son, que no son de ellas.



Para  el escondite

Al escondelerite, lerite, lerite

Al escondelerite, lerite, lerón

Cien gallinas y un capón

El capón estaba muerto

Las gallinas por el huerto

Tu por tu que dijo el rey

Que salieras tu.



Igualmente en la escuela de Fresno como en cualquier otra escuela, los niños hemos creado y transmitido a los siguientes una literatura parda bastante interesante, aunque casi siempre de tipo escatológico (lo que tiene  que ver con el culo y con la mierda).  Por ejemplo:


Burla de un narizotas.


Las narices de ---

Tienen dos compartimentos

Uno para los tomates y

Otro para los pimientos.



Burla de alguien a quien se está viendo el culo o casi.


Ato, ato, retrato,

máquina especial

Señoras y señores

se pueden retratar.



Otra burla:

Este es hermano de este y con este me chupas este. 

Se dice mientras se va señalando con un dedo: un ojo, el 

otro, la boca y el culo.





El pedo


El pedo es como una mina de creación infantil y en los patios de

 las escuelas ha sido una fuente  inspiradora de rimas

 inolvidables


Pedo, repedo

Música y olor

Que se abre, que se cierra

Que se marcha pa su tierra y

Nos deja aquí el olor.



Incu, relincu

Música de tambor

Que se marcha pa su tierra

Y nos deja aquí el olor.



Entre dos piedras feroces

Hay  un hombre dando voces

Le oirás pero no le verás.  (esta, además viene de la literatura clásica)



Juan viene.

¡Detenle!

No puedo

¡Pues dale que suene!


   
¿Has oído cantar a la ruca?

NO
   
Ponte al mi culo y escucha.